martes, 3 de julio de 2007

Las rebajas

Hoy voy a tocar un tema que está de rabiosa actualidad: las rebajas.

Lo reconozco: me gustan las rebajas. Pero, sobre todo, me divierte revolver en los cajones como si estuviera buscando un tesoro y me lo fuera a encontrar ahí, esperándome (algo que rara vez ocurre…). Ya sé que hay rebajas estupendas, de marcas estupendas, con unos estupendos precios... Que también me gustan, claro, por supuesto, me encantan. Pero, a mí, lo que me priva es revolver. Me da igual de qué estén llenos los cajones: zapatos, ropa interior, camisetas, bolsos horribles que no miraría si estuvieran en las estanterías, pero que tienen su gracia porque están tirados de cualquier manera, con un cartelito arriba de lo más sugestivo diciéndote a qué miserable precio se venden... ¿Quién sabe si debajo de uno de polipiel, imitando a no se sabe qué animal, vas a encontrar la maravilla del siglo?

Otra cosa que me divierte muchísimo es mosquear a otra cliente potencial. Por ejemplo, vas al departamento de ropa interior y te diriges a los cajones, por supuesto. Empiezas a revolver y coges un suje al azar, que no pinta mal; entonces te das cuenta de que a otra señora le gusta el suje que has cogido porque se pone a buscar frenéticamente a tu lado mientras te mira con el rabillo del ojo, por si lo sueltas. Tiene la esperanza de encontrar otro igual, pero… ¡mala suerte!, es el último. Entonces lo miras, lo remiras, lo comparas con otro que hay al lado como si lo fueras a dejar de nuevo en el cajón y mientras, con disimulo, observas de reojo para ver si sigue interesada: sí, ahí sigue, esperando, se nota porque coge con desgana la ropa y la mira sin entusiasmo... Está esperando a que lo sueltes y, probablemente, no se lo llevará tampoco, pero es que uno encuentra tan apetecible lo que le gusta al de al lado…

Lo reconozco: me gustan las rebajas. Pero, si algún día quitan los cajones para revolver, ya no será lo mismo. Ya no podré ir en busca del tesoro escondido ni podré fastidiar a la que tengo al lado. No quiero que mi entretenimiento cambie. Reivindico las rebajas de mercadillo que compiten con las rebajas guay de marcas guay. Y somos muchos los que pensamos así…

2 comentarios:

maló dijo...

Hola chica. Esta vez has descrito maravillosamente la verdadera naturaleza de una gran parte de los seres humanos. Somos así.

Anónimo dijo...

De veradad, me gusta, pero no me refiero a las rebajas sino a cómo las describes. Aunque, no sé, es como si esa situación que afecta a tanta gente la hubiese vivido yo, no sé, quizás en otra vida de tantas como he conocido. 99'90!!!